La planta de Aloe Vera es originaria del Africa tropical, los griegos y los romanos también la conocían y utilizaban el gel para las heridas. Se dice que Cleopatra atribuía su belleza al uso de gel de Aloe Vera, así como en la Biblia se dice que a Dios le pusieron Aloe por todo el cuerpo una vez había fallecido.
En el papiro de Ebers que data de 1500 A.C. y se conserva en la Universidad de Leipzig, se anotan los innumerables valores medicinales de esta planta. Conocida en América desde el siglo XVl.
El Aloe Vera pertenece a una familia de más de 200 especies que crecen en Africa, Europa y las Américas, sus hojas son carnosas y lanceoladas y su color varía de gris a verde claro.
Las suculentas hojas de la planta Aloe Vera son verdaderamente un paquete milagroso que nos ha dado la madre naturaleza. Se le atribuyen propiedades para la curación de quemaduras, heridas, picazón, psoriasis, dolores de cabeza, enfermedad de las encías y problemas digestivos, solo para nombrar unos pocos. El gel del Aloe Vera tiene propiedades antibióticas, astringentes, anticoagulantes, y estimula el tejido colágeno para su cicatrización.
En el papiro de Ebers que data de 1500 A.C. y se conserva en la Universidad de Leipzig, se anotan los innumerables valores medicinales de esta planta. Conocida en América desde el siglo XVl.
El Aloe Vera pertenece a una familia de más de 200 especies que crecen en Africa, Europa y las Américas, sus hojas son carnosas y lanceoladas y su color varía de gris a verde claro.
Las suculentas hojas de la planta Aloe Vera son verdaderamente un paquete milagroso que nos ha dado la madre naturaleza. Se le atribuyen propiedades para la curación de quemaduras, heridas, picazón, psoriasis, dolores de cabeza, enfermedad de las encías y problemas digestivos, solo para nombrar unos pocos. El gel del Aloe Vera tiene propiedades antibióticas, astringentes, anticoagulantes, y estimula el tejido colágeno para su cicatrización.